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diumenge, 21 de gener del 2024

La PRL with the Pink Panther in "Prefabricated Pink"


Mediante el anterior corto nuestra Pantera Rosa nos introduce de una manera sencilla en la temática de los riesgos laborales. La Pantera Rosa es el gato animado astuto y larguirucho creado por Friz Freleng y David DePatie en 1964. Desde entonces, ha llovido mucho y se ha regulado normativamente todo lo relacionado con el tema de Seguridad y Salud en el trabajo.

¿Sabes cuál es el significado de las contingencias AT y EP? ¿Sabes qué significan las siglas de las prestaciones de  ITAT, ITEP, IPAT e IPEP? 

diumenge, 26 de desembre del 2021

Relato corto: 'Los Nariz Pegada'

 




Todos iban corriendo de un lado a otro y me acordé del cuento ‘Alicia, en el país de las maravillas’. Miré a mi derecha y a mi izquierda sin vacilar, pero no vi ni gato, ni conejo alguno, ni menos reina alguna que me hablase gritando como una loca ¡Que extraño! Pensé.

En la esquina de esa misma calle, vi una hilera de personas inexpresivas que guardaban distancia exacta para adentrarse a un gran estadio y sus ojos delataban gran preocupación ¿Qué estará pasando? Me pregunté.

Sobrepasé caminando el estadio. Pensé que lo mejor era preguntar a algún policía, si es que coincidía, y de dicha forma saciar fehacientemente mis repentinas dudas, pero no pillé a ninguno por la calle.

Apresuré mi paso, y de repente me di cuenta de que no me acordaba a dónde iba. Ir debía ir a algún sitio, tal vez a mi casa ¿Mi casa? Y un gran hueco se abrió en mi estómago. Inspiré y con el poco aire que me entró en los pulmones proseguí mi camino a un destino de no saber a dónde.

Era agosto y mucha gente de la que conmigo se cruzaba llevaban media cara tapada con una mascarilla ¡Qué raro!

Me acordé de Pedro. Le dije un día que le iba a poner bozal como a los perros para que callase, y se enfadó. Otro día le dije que era un ‘animal’ y se enfadó más. Lo que estaba observando era todo un poco muy raro. Veía personas con bozales paseando a sus perros, que a pierna suelta, mostraban sus dientes sin obstáculo alguno. Me parecía estar en ‘El mundo al revés’.

Los que llevaban mascarilla, sudaban lo que no estaba escrito y nadie de los que la llevaban se la quitaba. Otros sin embargo, con cara de orgullo, iban caminando tranquilamente sin ella.

De repente se cruzó conmigo un transeúnte con nariz de Pinocho y mascarilla acoplada. Me hizo pensar que no era de fiar. Me di la vuelta para verle mejor y entonces me percaté de su rabo y grandes orejas ¡Al menos las gomas de la mascarilla no le saltarían fácilmente! No pude controlarme. Sonreí.

Los que no llevaban mascarilla inspiraban y expiraban profundamente de manera acompasada. Sus rostros eran distintos. Tenían nariz despejada, ojos enérgicos y semblante de gran satisfacción.

Sentí malestar, y provocando gran abertura en mis dos orificios nasales, intenté inhalar todo el aire que me rodeaba ¡Qué raro! Y sentí ahogo.

Y caminando, caminando, pasé por un bar. Las mesas estaban muy separadas, y por mesa, pocos eran los comensales que recogía. Sin duda, dichos negocios no podrían hacer el agosto con tales clientes, nunca mejor dicho, me dije a mis adentros.

Hasta ese momento no me había dado cuenta, pero nadie fumaba. Ni en los coches, ni en las calles ni en las terrazas de los bares y restaurantes, ni dentro de los mismos, y en dicho momento agradecí la gran fuerza de voluntad que tuve para dejármelo. Mejor. Lo que no es bueno hay que abandonarlo pronto. Tampoco estaba comiendo chicle. Con lo que siempre me ha gustado masticarlo. Me toqué la boca, ¡Y voilà!, en ese instante descubrí que, sin duda, yo también estaba llevando bozal, quiero decir, yo también estaba llevando mascarilla.

Volví a tocar la mascarilla y me pareció de tela. Y de repente tuvo un deseo desbordado de ver mi rostro.

Me vino a la cabeza el móvil.

-¡Igual si me hago un selfi!

Rebusqué en mis bolsillos en busca del móvil o de mi cartera. Esperaba encontrar información sobre mí ¿Quién era yo? ¿A dónde debía ir?

¡Los míos! Pensé con nostalgia ¿Llevarían mascarilla? ¿De tela? Y me dio mucha angustia. Igual tendrían rabo, orejas de burro y larga nariz, y el verlos me produciría gran vergüenza ajena. Inspiré como pude y proseguí. Mejor será no detenerse en nada, decidí.

Y caminando, caminando, pasé por supermercados, farmacias, estancos, panaderías y un sinfín de comercios más. Los clientes hacían fila fuera. Todos con distancia de seguridad y mascarilla. Y los que no la llevaban, entraban directamente sin pedir turno. ¡Qué raro parecía todo! Era como si un nuevo criterio de división de clases existiera, y ello me hizo más que pensar.

Estaba anocheciendo. Debía descansar y coger fuerzas para seguir buscando a los míos el día siguiente. Así que saqué del bolsillo de mi pantalón mi móvil, mi cartera y me senté en un rebanco del parque en el que me hallaba. Necesitaba explorar con detenimiento la información que allí constaba, y poder saber quién era yo. Sí, yo, y el hueco adormecido de mi estómago nuevamente se despertó.

Observé la foto sin mascarilla de mi DNI, un pasaporte adicional que ponía que el 31 de agosto tendría inmunidad y un billete de 50 euros ¿Inmunidad? ¿Inmunidad contra qué? Cogí mi móvil y busqué la dirección de mi casa. La leí y me levanté. Pero inmediatamente me senté. Me hice el selfi y me mire ¡Caramba! Me creía más joven.

Estaba desaliñado. Me repeiné con la mano el pelo y me bajé unos segundos la mascarilla. Estaba nervioso. Tenía la boca y garganta seca. No podía ni tragar. Me hice nuevo selfi, y abriendo la boca, inspiré nueva bocanada de aire mientras miraba el selfi de mi móvil, y justificadamente la boca sin poder cerrarse se desencajó.

- ¡Madre del amor hermoso!

Exclamé en voz alta. Tenía la nariz pegada. Los orificios de la misma estaban casi sellados ¡Malditas mascarillas! Seguro que ella es la causante de tanto mal. Seguro que hace mucho tiempo que la llevo. ¿Y los demás? ¿Estará toda la gente igual? No, toda no, porque los que iban sin ella no tenían la nariz pegada, que bien contentos iban sin ella.

Mi casa estaba a 10 minutos así que me levanté para disponerme a averiguar, esa misma noche, quién era mi familia.

Aún no había dado dos pasos, cuando vi una discusión entre los viajeros de un bus de la ciudad que estaba parado en el arcén. Parecía que estaban discutiendo para que los jóvenes se pusieran, de una vez por todas, las mascarillas, en caso contrario, parecía ser que los echaban del bus. Prueba de ello eran los dos jóvenes que estaban fuera del autobús profiriendo incesantes y claros insultos, al tener sus mascarillas bajadas cubriendo sus barbillas.

Seguí apresurando mi paso, cuando choque con un grupo de chiquillos que huían corriendo intentando no ser alcanzados por dos, ¿astronautas?, sí, astronautas diría yo, que encarecidamente y como si se les fuera la vida en ello, perseguían acaloradamente a los chiquillos.

-¡Poneros las mascarillas!

Repetidamente les pedían los astronautas.

Lo que estaba pasando debía ser serio.

Me paré un instante para observar a mi alrededor, y me percaté de que todo se movía con rapidez. Niños corriendo entrando juntos a las casas, como quién hace un delito, como quién no quiere ser visto. Ciclistas pedaleando sin parar en ambas direcciones, algún que otro coche circulando con pasajeros mascarillados, y como media docena de corredores ataviados con pasamontañas, que aprovechando el final del día, intentaban equilibrar su cuerpo, y alma, diría yo ¿O eran ladrones? También podía ser, y de repente mi vista focalizó gente inmóvil. ¡Qué raro! Volví a mirar, y con más detenimiento pude explorar una larga fila de gente de nariz pegada recogiendo comida de una furgoneta. Los mozos que la repartían, en cada entrega ponían sello a un cartón que cada uno que pedía portaba en su mano.

Torcí la esquina y la imagen de la plaza que se me ofreció era más que dantesca. Aquello parecía el resultado violento, aunque no sangriento, de una batalla campal. Parecían las ruinas de un atentado certero contra la humanidad, ya que de manera desordenada y sin respetar medida alguna de distancia social, la gente se aglomeraba sentada en el suelo dibujando intermitentes grupos.

Bordeé la plaza. Unos grupos lloraban. Otros mal respiraban. Muchos realizaban RCP a los demás, y en la puerta del Hospital se atrincheraba en horizontal un fila de astronautas que hacían triage a primera vista para poder asistir a los que lo necesitaban, sin que aquellos grupos transformaran el acceso del edificio en una indeseable cuello de botella.

Algo pisé.

Miré al suelo, vi que la calzada estaba toda adornada de insalubres mascarillas y corrí como pude aguantando el aire por no inspirar en aquel lugar más de lo necesario.

Correr tan deprisa parece ser que me desorientó. Atravesé varias calles. Un estadio de fútbol. Una plaza de toros. Y algún que otro teatro, discoteca y pub. Los carteles que leía sin parar los tenia inmortalizados en mi retina ‘Cerrado hasta nueva orden’ ¿Nueva orden de quién? ¿De los astronautas? ¿o serían ovnis? Y entonces me percaté de que no había visto ningún miembro que perteneciera a ‘Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado’.

- ¡Eh, tú! Sí, tú.

- ¿Yo?

- Ven aquí.

Y al acercarme, sentí un gran golpe en mi cabeza y perdí el conocimiento.

Desperté a la mañana siguiente. Estaba tumbado en el suelo y rodeado de cuatro personas mascarilladas que con ojos avispados me miraban fijamente.

- ¿Jorge? Te llamas así ¿Verdad? Aún no tienes la inmunidad ¿Lo sabes? Te falta poco. Si sales solo por ahí, corres mucho peligro. Tienes riesgo de que te roben la mascarilla y que inmerecidamente seas carne de cañón para todos. O que te roben los papeles y que debas volver a la casilla de inicio, solicitar nuevamente turno y ponerte el último en la lista de espera.

- ¡Silencio todo el mundo!

Y pusieron en la radio, las ‘malas’ noticias que diariamente eran dadas. Se hablaba de rebrotes, contagios, muertes, confinamientos, estado de alarma, ingresados en uci, colapso sanitario, desescalada, pandemia, vacunómetro, crisis sanitaria, curvas, olas, repuntes indeseados, pcr, vacuna, inmunidad, virus, restricciones de movilidad, desempleo, pobreza, transmisión por aerosoles y, entre otros muchos vocablos más, nueva normalidad. Y nadie cuchicheaba nada. El silencio era infernal, las caras de una seriedad dantesca, y sin poderme controlar, empalidecí y nuevamente perdí la consciencia.

***

Sonó el despertador y me levanté. Caminé asustado, como temeroso de algo que no sabía qué era.

Me fui al baño y lo primer que hice fue observar detenidamente mi rostro.

Me vi joven y en plena forma.

Tenía la sensación de que algo me había pasado la noche anterior. Que iba a pasarnos algo terrible en nada, y los recuerdos de lo soñado me produjeron como un vacío ahora redoblado en el estómago y corazón.

Me puse la ropa de deporte y salí a correr.

Eran las siete de la maña y la ciudad lentamente empezaba a despertar.

Se veían ciclistas haciendo deporte y distintos corredores que, al igual que yo, iniciaban enérgicamente su día.

Los autobuses de la ciudad circulaban por sus trayectos con total normalidad. Los pasajeros disfrutaban de sus viajes leyendo o escuchando música o radio con sus auriculares.

Nadie gritaba, ni nadie era perseguido por nadie.

No había ningún cartel anunciando cierre de ningún establecimiento, y el día se anunciaba espléndido.

Me quedé atónito cuando llegue a la plaza. Ni rastro de aquella explanada de grupos convalecientes en busca de los primeros auxilios sanitarios. Y un par de policías pasaron por mi lado realizando su labor matutina de control.

¡Era un día perfecto!

Volví a casa y me duché. Almorcé copiosamente unas tostadas con tomate y aceite y un café con leche y me vestí para ir a la Universidad.

Todo estaba como siempre. Grupos de jóvenes saludándose efusivamente con abrazos, besos y choques de manos. Parejas cogidas de la mano y algunas de ellas dándose efusivas muestras de afecto con besos e inocentes caricias.

En la Universidad los corredores estaban llenos de gente como siempre.

Se oían conversaciones alegres que se sobreponían a risas desinhibidas, y aunque eso era lo habitual en minutos anteriores a comenzar las clases, aquello me produjo una inusual inquietud.

Sabíamos ya de la existencia de un desconocido virus, pero todos queríamos mirar hacia otro lado.

Los medios de comunicación nos habían estado informando desde hacía ya un tiempo, pero no queríamos aceptar el riesgo que nos acechaba.

El virus es invisible y está no se sabe dónde. Lejos. Seguro que está muy lejos y es muy poco probable que venga a nuestro encuentro.

Eran días de confusión. De incertidumbre.

Empezó la clase de Microbiología. Nuestro profe vino ataviado con bata blanca, guantes, una mascarilla quirúrgica y un micrófono distinto al de todos los días. Se había traído un micrófono diadema con una mini batería recargable que llevaba como un sobre cinturón de sus pantalanes.

Parecía un científico loco con sus rizos desaliñados. Loco y torpe, pues la mascarilla le nubló uno de los ángulos de visión y con el pie izquierdo se pisó los cordones desatados de su zapato derecho y casi se rompe los morros contra su mesa.

Nosotros no nos reímos. Yo no sé qué estarían pensando mis compañeros, pero en mi caso, tenía unas ganas inmensas por escuchar cómo iba a comenzar la clase.

La empezó un poco distinta. Su voz graciosa y altanera, al utilizar el micrófono, se había convertido en más grave y carrasposa.

Nos dijo que igual era la última vez que nos íbamos a ver en mucho tiempo. Que un temible enemigo nos acechaba. Y nos dijo que nos pusiéramos la mascarilla que a cada uno nos había dejado encima de nuestro pupitre.

Nos miramos con recelo, pero así lo hicimos. Muchos esperaron a que se avanzaran sus compañeros y copiaron el protocolo de ajuste de las mismas.

Nos dio instrucciones de cómo íbamos a trabajar online para en el caso de que no regresáramos a las clases presenciales en todo lo que quedaba de curso. Que debíamos ser fuertes, constantes y disciplinados y seguir trabajando pese a todo pronóstico en contra.

Haríamos videoconferencias. Sin duda, muchas de las empresas también tele trabajarían. Mejor tele trabajar que cerrar puertas. Nos explicó que íbamos a vivir una crisis sanitaria que traería consigo una crisis económica sin precedentes, todo ello derivado de una pandemia vírica contra la cual deberíamos luchar.

La puerta del aula y todas sus ventanas estaban abiertas. Había fluida corriente de aire en todo el habitáculo. Aun así, nuestro profesor no se acercó a nosotros en toda la sesión lectiva. Nadie lo volvió a ver más. Dijeron que se puso enfermito. Que se contagió.

Al salir de la Universidad todo eran cuchicheos por doquier. En torno a este tema los había incrédulos y precavidos. Yo me encuadraba en este último grupo, pero intentaba distraer constantemente mi mente por no obsesionarme.

Quedé con mis amigos para salir, pero antes fui a comprar y a visitar a mi familia.

Me acerqué por casa de mis abuelos y me despedí de ellos con un fuerte abrazo y muchos besos. Como siempre hacíamos, pero esta vez con más efusividad. Y lo hicimos en silencio. Dialogando con nuestras miradas de corazón y con las ganas de que todo lo que estaba por venir fuera un mal sueño.

Nos íbamos a enfrentar a lo desconocido. Y al igual que antaño hacíamos en las ‘olas de frío’, me aprovisioné de comida y demás enseres a fin de estar abastecido con todo lo que pudiere necesitar. Y por si pasaba algo, compré con desmesura; jabón, gel hidroalcohólico, guantes desechables, lejía, harina, levadura y más papel higiénico que de costumbre.

Por la tarde salí con los amigos. Nos fuimos a tomar unas copas y a bailar a la discoteca. Tenía el corazón encogido. Observaba todo cuanto me rodeaba con gran atención, intentando memorizar todos los detalles ¡Era muy previsible que la escena no se pudiera repetir en mucho tiempo!

Aproveché todo instante posible, como lo haría aquel que sabe que no va a tener ningún mañana más.

Nadie sacó el tema del maldito bicho.

Estuvimos hasta las tantas de juerga. Todo eran risas. No queríamos pensar. Como si el mundo se fuera a terminar, aprovechamos hasta el último segundo de diversión.

A la madrugada cerramos el bar. Como buenos clientes. Como solíamos hacer. Estuvimos comentando cuáles eran nuestros planes de futuro. Cómo y dónde nos gustaría vernos de mayores ¡Qué raro todo! Fue una salida genial, como cuando no planeas nada y todo te sale bordado, cómo cuando sospechas que se avecinan cambios y te aferras al presente, como no podía ser de otra manera.

Todos éramos sanitarios y aquel día fue el último en el que todos estuvimos juntos.

Andrea fue la primera que desapareció. La pilló a pie de cañón y lo hizo con las botas de enfermera puestas y unos rudimentarios equipos de protección individual. El bicho la cogió desprevenida.

Juan padece secuelas persistentes que le merman diariamente su calidad de vida. Se está atemperando como puede a su nueva normalidad.

Ana y Esther actualmente están trabajando en el seguimiento de mutaciones y variantes del virus e investigando nuevas vacunas para obtener inmunidad de rebaño.

Los demás, seguimos en las trincheras. Trabajando en cuerpo y alma.

Desgraciadamente hemos visto morir a mucha gente, pero con el esfuerzo de todos, seguimos manteniendo intacta la esperanza de que todo esto se acabará pronto.


Inma Aparici Sancho

Atribución - No Comercial - No derivadas (CC BY-NC-ND 4.0)

Fuente imagen: Bitmoji

dissabte, 18 de desembre del 2021

Narrando utilizando técnicas de asertividad

 


En primer lugar, repasamos cada una de las técnicas de asertividad (Desc, aserción negativa, disco rayado, banco de niebla o técnica del desarme...).

En segundo lugar, mediante role playing representamos cada una de dichas técnicas, para finalmente inventar una narración bien hilvanada utilizándolas todas.

Un posible inicio del relato podría ser el siguiente: 

    - Sara, integrante de nuestro equipo, trabaja a desgana. Al ser una crítica justa, díselo directamente.

    - Sara te contesta con una aserción negativa.

    -Tú utilizas la técnica DESC.

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Imagen de fuente propia.
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divendres, 3 de desembre del 2021

PROCESO DE ORIENTACIÓN PROFESIONAL EN VISUAL THINKING



PROCESO ORIENTACIÓN CON LA TÉCNICA 6X6 DE DAN ROAM

1. ¿Qué es?

El proceso de orientación profesional es un proceso dinámico y cíclico. Es un proceso de revisión constante, y siempre acompañado de formación y continuo aprendizaje.

2. ¿Cuánto?

El objetivo del proceso de orientación debe ser el conseguir trabajar, de manera satisfactoria, en aquello que nos guste.

3. ¿Dónde?

Para ello, necesitamos autoevaluarnos a la vez que necesitamos evaluar el sector profesional en el que queramos trabajar con el fin de comprobar que encajamos en él.

4. ¿Cuándo? 

De forma contínua hasta el final de nuestra vida laboral.

5. ¿Cómo?

Utilizando el DAFO y el CAME.

6. ¿Para qué? 

Para conseguir un trabajo en el que nos sintamos autorrealizados y con el que podamos desarrollar nuestra máxima madurez psicológica y laboral.


RELATANDO EL MAPA VISUAL DEL PROCESO DE ORIENTACIÓN PROFESIONAL 


En nuestro proceso de orientación comenzamos por nuestro autoconocimiento. Analizamos nuestras habilidades personales y sociales, nuestra inteligencia emocional así como nuestra personalidad, nuestros conocimientos, intereses y, entre muchas más cosas más, analizamos qué se nos da bien.

Evaluamos el sector profesional en el que queremos insertarnos y observamos si se trabaja en equipo o de manera individual, si se realizan las actividades en el centro de trabajo o hay que salir al exterior, analizamos si se producen bienes tangibles o se realizan prestaciones de servicios... y trazamos nuestros concretos objetivos personales, laborales y de tipo formativo.

Antes de ponernos en marcha para conseguir nuestros objetivos a corto plazo (segmento) o largo plazo (espiral), nos realizaremos una matriz DAFO y su correspondiente implementación de la matriz CAME para conseguir nuestro propósito. Detallamos como resultados, los siguientes ejemplos:

Nuestra debilidad interna corregida, se ilustra con la cara descontenta situada junto a nuestro cuaderno personal con propósito ya rectificado.

Nuestra fortaleza interna mantenida, es la cara contenta ubicada junto a un metro de escala puntuada a la máxima calificación de 10.

Las amenazas del exterior afrontadas, son las flechas que han sido rotas para que las mismas no nos dañen en absoluto.

Y las oportunidades del exterior explotadas, se representan mediante la bombilla que posee un corazón en su interior que enciende y pone en funcionamiento todo lo positivo del exterior que podemos aprovechar. 

Y seguimos con nuestro proceso de acción formativa de autoaprendizaje constante y de búsqueda de trabajo. Realizamos presentaciones, tests y entrevistas. 

Si no logramos insertarnos, evaluaremos lo que está ocurriendo y volveríamos a realizar las correspondientes actuaciones necesarias, y si al final nos insertamos, disfrutaremos de estar trabajando en la concreta modalidad escogida, bien sea por cuenta propia, bien sea por cuenta ajena o trabajo autónomo.


 (Actualizado el 27 de marzo)

Imagen de fuente propia.

CC-BY-NC-SA

dilluns, 8 de novembre del 2021

Innovación Empresarial en Visual Thinking


En innovación emprendedora... ¿es lo mismo pensamiento, estrategias que foco?

Evidentemente no, y por ello visualizamos ahora sus diferencias, y para dicho fin adjuntamos, fieles a nuestra impronta, el siguiente recurso de pensamiento visual o visual thinking relatado.

dimecres, 30 de juny del 2021

Relatando con el registro propio de nuestra Familia Profesional



Una actividad creativa con relatos, es escoger una temática de nuestro currículum y redactar con el registro propio de nuestra Familia Profesional.  Así, si a cualquier grupo de la Familia Profesional de 'Textil, Confección y Piel' les pidiéramos que relataran sobre resolución de conflictos, seguro que utilizarían vocablos como; 'repasarse todas las orillas, repuntarlo todo bien o no dejarse nada embastado'

Si relatáramos sobre la 'muerte' en un Ciclo Formativo de Peluquería, l@s chic@s podrían escribir, entre otras muchas posibilidades, alguna cosita como la que reproduzco a continuación: 

'el que se ha ido (del contexto anterior se desprende que se ha ido porque se ha muerto), no es que no se podrá cepillar ya más el pelo, lo peor será que se le acabaría la posibilidad de ver qué cabellera hubiera lucido en su vida. Que igual se le hubiera podido hacer larga y canosa y morirse de viejo o vieja, o haberla lucido con cepillados atrevidos haciendo en el mundo lo que selectivamente hubiera querido' (De la narración 'Una Mirada al Pasado').  

¡La propuesta está servida! ¡Los límites nos los ponemos nosotros! Por de pronto se me ocurre, entre otras muchas más, utilizar este registro de nuestra Família Profesional para presentarnos de una forma original en el mismo proceso de búsqueda de trabajo o, ¿por qué no?, aprovechar esta forma de relatar desde  la mismísima apertura de nuestro proyecto empresarial.


Fuente imagen: ' todofp.es'


Atribución - No Comercial - Compartir Igual (CC - By - NC - SA)



dissabte, 8 de maig del 2021

Nuestro ebook 'Desorden Laboral' (Colección de relatos cortos)

Con nuestro ebook 'Desorden Laboral', podemos trabajar algunas situaciones concretas de esta temática, ya que el mismo, consta de una recopilación de siete relatos cortos, y a cada relato, le siguen sus correspondientes actividades. En esta Colección trabajamos; la discriminación de la mujer, la procrastinación, las redes sociales, el contenido de nuestro currículum de FOL, el mobbing, el techo de cristal y la huelga.




Adjunto enlace para su descarga:

https://drive.google.com/file/d/1iLRlevneL_Dky-PRLI2UmpgXfLWpEvAK/view?usp=sharing

dimecres, 28 d’abril del 2021

Consultorio Laboral

 



Siempre que llegamos al tema de 'Modificación, Suspensión y Extinción del Contrato de Trabajo' me viene a la mente la gran labor que realizan las Asesorías Laborales, y este año me ha venido como un flash, 'El Consultorio de Elena Francis'. Consultorio radiofónico que se retransmetia cuando yo era chiquilla.

 'El Consultorio de Elena Francis fue un programa de radio emitido en España entre los años 1947 y 1984. El espacio dirigido al público femenino, se estructuraba en torno a la correspondencia que dirigían las radioyentes a una supuesta experta, Dª Elena Francis, que contestaba a las dudas, consultas y confidencias planteadas. Las cuestiones planteadas iban desde los temas estrictamente domésticos, como cocina o jardinería hasta salud, belleza y problemas sentimentales o incluso psicológicos.

Se recuerda especialmente la sintonía del programa, Indian Summer, de Victor Herbert.

El espacio surgió en la década de los años cuarenta, un momento de renovación en los contenidos de los programas de radio en España. La idea del consultorio la inspiró Francisca Bes, perteneciente a una familia con intereses en el negocio cosmético. Comenzó sus emisiones en 1947 a través de Radio Barcelona, desde donde emitió hasta 1966. Posteriormente se radiaría por Radio Peninsular y por Radio Intercontinental.

Debido al descenso en los índices de audiencia, el programa dejó de emitirse a partir del 31 de enero de 1984.

Desde los inicios del programa las respuestas a las consultas (unas siete en cada emisión diaria) fueron redactadas por un equipo de guionistas, quedando esa labor asignada en exclusiva al periodista Juan Soto Viñolo desde 1966.

En cuanto a las locutoras que prestaron su voz a Elena Francis, la primera fue María Garriga, sustituida luego por Rosario Caballé. Sin embargo la más popular y longeva en el personaje fue Maruja Fernández.' (Fuente: https://youtu.be/9PfUbrztjk0 ).


Sin duda, resulta interesante contrastar cómo se trabajaba en aquella época y cómo se trabaja en la actualidad y, ahora, salvando las distancias y centrándonos en  su estructura, nos parece una píldora educativa ideal para narrar en clave laboral. 

Y al siguiente link podemos escuchar el último programa emitido:

https://youtu.be/cDOqZAI2VKY


Un trabajo actual para contrastar, lo podemos ver al siguiente link, donde 'Antonio Recio nos enseña los secretos de 'La que se avecina':

https://youtu.be/t-vdGHr3vZc


Atribución - No Comercial - Compartir Igual
(CC-By-NC-SA)
Imagen de cabecera de Maruja Fernández


dijous, 11 de març del 2021

RELATO CORTO 'EL PACTO SECRETO' - PARA LEER EN VOZ ALTA

 






Compartimos el siguiente enlace de nuestro video relato 'El Pacto Secreto', pues es un recurso ideal para hacer 'Sesión de lectura en voz alta' y posterior tertulia laboral en grupo:

https://www.youtube.com/watch?v=W8_zqYiKYPc


Este relato lo escribimos porque nos lo pidieron para que formara parte de un libro de relatos de distintas autoras. Al final, la pandemia ha paralizado definitivamente dicha publicación, así que, hemos decidido compartirlo con vosotr@s por si queréis utilizarlo en el aula.

 A continuación transcribimos el texto completo.

EL PACTO SECRETO

La muchacha entró en la vieja casa de su abuela, y desde el primer instante, se sintió como en la suya. Le llamó la atención una fotografía que estaba encima de la chimenea, y la cogió para verla mejor. La imagen era de una elegante joven de cálida mirada. La volteó de un revuelo, y viendo que su reverso escondía un escrito fechado de 1890, y un último dígito que no se distinguía muy bien, en voz alta lo empezó a leer…

“A quién me esté leyendo le diré, que el día de la fotografía fue un lunes muy especial. Por la mañana había quedado con Carmela para ir al mercado, pero me busqué un pretexto para no salir con ella y a primera hora me presenté en su casa excusándome. Para nada me apetecía perder el tiempo viendo escaparates o hablando de inconexas trivialidades.

Hasta ese mismo lunes había tenido la misma costumbre de salir con Carmela para estar bien relacionada en sociedad y contarnos chismes de nuestros conocidos de alta alcurnia. Pero ya no volví tontamente a ninguna de esas tiendas, y solo nuevamente las frecuenté cuando realmente necesitaba comprar.

Para mí, el tiempo siempre había sido un bien muy preciado. Hacía meses que había iniciado mi vida con Tomás y de repente fue como si los días hubieran reducido su duración y me faltaran horas para hacer lo que realmente me gustaba.

Tengo que admitir que me costó adaptarme al matrimonio, pero tuve el mejor compañero de vida que podía tener. Tomás me entendía a la perfección, y antes de casarnos, selló conmigo ‘El Pacto’ en secreto.

Teresa entraba a las diez horas de la mañana, y al marcharse, dejaba siempre la comida hecha. Ya el primer día le dijimos que ‘La Señora’, o sea ¡Yo!, no estaría ninguna mañana por la casa. Y Teresa no preguntó más.

Me había pasado meses observando cómo se comportaban los caballeros. Me fijaba en sus corteses ademanes. Prestaba atención a sus gestos, andares y tonos vocales e intenté memorizar muchos trozos de sus conversaciones, con el único afán de guardarlos cuidadosamente para en el futuro utilizarlos en situaciones comprometidas.

¡Y ese día fue el día esperado! A las nueve horas de la mañana Tomás había dejado una caja y distintas prendas de ropa de muchacho en nuestra habitación, así que inmediatamente me puse esos pantalones, camisa y  zapatos, me miré al espejo y gesticulé, tal y como había observado a los hombres y mi marido me había enseñado.

Me acababa de cortar el pelo para parecer un chico. Seguramente mi aspecto podría horrorizar a la Carmela, o quizás asustar a la Teresa pensando que era un ladrón pertrechando fechorías en casa ajena, y en contra de lo que pudiera parecer predecible, me sentí más fuerte que nunca y sonreí.

Abrí la caja para revisar lo que iba a ser mi postizo cabello largo en el futuro. Me pareció fascinante poderlo utilizar al mediodía al volver a casa, para convertirme nuevamente en ‘La Señora’. Así que, metí la caja en el escondite del armario para que Teresa no lo viera, y tras ponerme la gorra, salí a la calle recordando anécdotas de mi infancia.

Con mi familia fui una obstinada rebelde. Ellos siempre me negaron todo aquello que les consintieron a mis dos hermanos y nunca comprendí el porqué de aquella discriminación. El repetitivo argumento que me decían era que debía comportarme como Carmela y no tener tantos pájaros en mi loca cabeza. Pájaros en la cabeza ¡Qué tontería! En realidad, todo lo que rondaba en mi cabeza no era otra cosa que un montón de sueños junto a muchas ganas de salir de la opresora oscuridad que me impedía conseguirlos, y a ellos destiné con ganas todas mis fuerzas.

En segundos me vi caminando sola por la calle y todo me empezó a parecer distinto. Al principio estaba tan concentrada en actuar correctamente, que tardé un poco más de lo habitual en darme cuenta de que, con mi nuevo yo, era más imperceptible que nunca. La gente se cruzaba conmigo, pero extrañamente, no coincidían nuestras miradas. Ni ellos conmigo, ni evidentemente yo con ellos, y como un verdadero chiquillo con revoleteadas mariposas estomacales, aligeré el paso.

Caminando al trote llegué a mi destino. Me paré delante de aquel majestuoso edificio que tantas veces había visualizado en mis sueños, abrí su puerta y sin vacilar entré.

Se oían voces.

Rápidamente subí las escaleras, entré por la primera puerta de la derecha y me senté en silencio. Como uno más, saqué mi lápiz y mi doblada hoja del bolsillo y, desde aquel día, todo el tiempo que seguí yendo a la Universidad, me creí ser Esteban.

Por la tarde salí a pasear con Tomás. Nuestro ‘Pacto Secreto’ se había forjado con mucho amor, y teníamos claro, que para poder terminar mis estudios debía seguir totalmente camuflada entre los chicos.

Tomás y yo nos juramos vivir en plano de igualdad en todo lo que pudiéramos. Él conocía perfectamente cuál era mi lucha y en todo momento estuvo conmigo ayudándome en mis proyectos, y autorizándome en todo lo que fuera menester. Él sabía que para iniciar mi empresa debería formarme en cuerpo y alma."

AUTORA: Inma Aparici Sancho - @InmaAparici - Creative Commons attribution- Non Comercial-No Derivatives 4.0 - Imagen pixabay


dilluns, 25 de gener del 2021

Frases positivas y visualthinking

Comparto enlace a vídeo de frases positivas (de anónimos y distintos autores), a fin de aportar un pellizco de positividad en estos tiempos pandémicos tan duros que estamos viviendo. Este vídeo está acompañado con el correspondiente pensamiento visual.



´C0ntand0 y Coloreando el Mundo Laboral`


dimarts, 3 de novembre del 2020

NUESTRO SEMÁFORO DE ORIENTACIÓN PROFESIONAL





Comparto fichas coloreadas, a modo de semáforo, que he realizado de un caso ficticio. La idea la tenía en mente hacía tiempo y, al final, me he decidido y me he puesto a trabajar en ella. 

La verdad es que le he estado dando vueltas a la cabeza hasta que he conseguido darle esta forma... Así que enlazo el resultado, por si os puedo servir, y por si os surgen más propuestas.




Entiendo que cada cual debe hacer 'suyo' su 'Semáforo de Orientación Profesional', escogiendo y reflexionando correctamente las variables que está evaluando, en caso contrario, carecería de sentido trabajarlo. En definitiva, no debemos olvidar que el semáforo es la visualización de todo un trabajo previo de campo.

Estaría muy bien ir confeccionando fichas de semáforos por familias profesionales. Yo la voy a utilizar en el aula de Fol con la idea de ir mejorándolo poco a poco. ¿Te animas?...

Enlace para descargar ficha editable:


Para trabajarlo en el aula, recientemente hemos realizado este corto vídeo con instrucciones básicas para analizar nuestras debilidades y fortalezas, y su encaje, con la profesión con la que nos estamos comparando:


Finalmente deciros que estamos muy content@s de la publicación de 'NUESTRO SEMÁFORO DE ORIENTACIÓN PROFESIONAL' por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, concretamente en su número 110 de  ERGA FP, así que  mil gracias al INSST por permitirnos aportar, y al siguiente enlace podéis acceder a la publicación del semáforo (concretamente a las páginas 8, 9 y 10):


Imagen del artículo


Recurso compartido en CC bajo la siguiente licencia: Atribución - No Comercial - Compartir Igual (CC - By - NC - CA).

Imagen de semáforo de Pixabay, segunda imagen de fuente propia y tercera imagen  artículo nuestro en erga fp número 110.

Por @InmaAparici
(Actualizado el 27.03.2021)


'C0ntand0 y Coloreando el Mundo Laboral'






dimarts, 14 de juliol del 2020

ANOTACIONES DE UN DIARIO DE CONFINAMIENTO POR EL COVID19

La pandemia del Coronavirus nos ha pillado a todos por sorpresa. A todos nos ha costado creer lo que estaba sucediendo y para poder ir digiriendo la pandemia toda ayuda nos ha sido poca. 

Mucho hemos escrito sobre todo esto, y la verdad es que las redes sociales han sido un un sencillo punto de encuentro que no hemos podido desaprovechar. Así lo pensé por aquellos días, y por ello, ahí compartí varios escritos, doce de los cuales reproduzco a continuación.


Anotaciones 
de
 'Un DIARIO de Confinamiento por el Covid19'


14.03.2020
Agradecimiento a todo el personal sanitario y a quienes con su colaboración están ayudando a prevenir y paliar los efectos del #coronavirus #covid19 #YoMeQuedoEnCasa 
Desde luego es un merecido homenaje a todos nuestro héroes
Viernes-Sábado y Domingo -13.03.2020... 14.03.2020 desde las 20 horas... y 15.03.2020
¡Así que aquí va nuestro apoyo para erradicar esta pandemia, y ahora sí o sí nos toca actuar con raciocinio y contundencia! No nos cansaremos de aplaudir. (Primer sábado de confinamiento)


16.03.2020 (lunes)
'El Camino' - Día de inseguridades, miedos y muchas contradicciones. Pero me quedo con las grandes muestras de creatividad, empatia y solidaridad que hemos mostrado... ¡Y seguimos! Sí o sí debemos seguir, porque aunque el camino esté iniciado, la guardia no puede bajarse, y TENEMOS QUE LUCHAR, hasta que el #Covid19, el coronavirus, sea vencido.
...#proactividad #resiliencia #paciencia #YoMeQuedoEnCasa #DeEstaSeSale




17.03.2020 (martes)
Un día más ¡Qué extraño! Todo son números. Y mientras vamos contando, poco a poco, pero con esperanza, vamos asimilando lo que está aconteciendo en el Mundo y, HACEMOS TODO LO QUE PODEMOS para combatir y erradicar el #coronavirus #covid19 #todosaldrábien #YoMeQuedoEnCasa #héroesloshayamontones #Imissmydaughter


18.03.2020 (miércoles)
'UN PUNTO DE INFLEXIÓN en nuestras vidas'. Para muchos de nosotros este confinamiento se quedará perpetuamente grabado en nuestras memorias... Si un accidente o una enfermedad son las dos principales CONTINGENCIAS FÍSICAS que pueden dañar nuestra salud, (digo principales, porque también nos pueden dañar las averías, grietas u obstrucciones de algún órgano o parte vital de nuestro cuerpo), ahora desgraciadamente adquiere real importancia el contagio, el contagio masivo... Y no hay otra, si nuestra realidad cambia, NOSOTROS NOS ADAPTAMOS #resistiremos #muchafuerza #protocolo #epi #higiene #deseamosqueseaunacrisistemporal #malditoenemigoinvisible


10.03.2020
En tiempos del coronavirus, en tiempos del llamado #covid19, TODO cobra un sentido diferente. Nuestros objetivo y nuestras relaciones personales se ralentizan, nuestros miedos y estrés se van magnificando e irremediablemente la sensación de Felicidad nos abandona. El confinamiento nos obliga a re evaluar  nuestras emociones y sentimientos, y a ello nos debemos en estos difíciles días. La tarea no es fácil, pero con nuestros corazones fuertes y llenos de coraje, entre todos, ganaremos la batalla. #YoMeQuedoEnCasa #10.03.2020 (jueves) #DíadelPadre #DíadeSanJosé y mañana #diadelafelicidad #Imissmydaughter



20.03.2020
¡Esto es mucho más de lo que se nos dijo! ... ¿Cuándo tocará la cima la #curva del #coronavirus?... ¡La queremos ver ya!... Pero mejor verla como una suave montaña de poca altura en forma de u invertida, que grandes picos de mucha altitud... y todo ello, sin relajar nuestros hábitos higiénicos ¡No queremos repuntes indeseados! 20.03.2020 (Viernes).


21.03.2020
¿Qué todavía viene una gran oleada? 'Ni tengo imágenes ni palabras para compartir'... Maldito #coronavirus #covid19. 21-03-2020 - Sábado.


23.03.2020
'Pues de repente nos quedamos en casa, no sin antes dar la vuelta al revés a la escoba que había apoyada en la pared, para con ello conseguir, que el Covid-19 abandonara por siempre nuestro Planeta.' #magia (Micro relato adaptado de la #narraciónUMP  #EduNarraLab - 23-03-2020 - (Lunes).



Rima con Acróstico que contiene como palabra oculta 'Covid_19'

28.04.2020 - 'Día de la Seguridad y Salud'
Martes de Confinamiento 28-04-2020 contra el #Covid_19 #coronavirus #YoMeQuedoEnCasa #DiaSeguretatisalut #prl


07.05.2020
#Notengamosprisa Quedémonos en casa todo lo que podamos y un poco más... La paciencia es la madre de todas las ciencias...y después de la tormenta siempre viene la calma.
Maldito #Covid_19 #JoEmQuedeACasa #YoMeQuedoEnCasa 
Hay que guardar la distancia social y cumplir las normas.



09.05.2020
¡Un chasquido y cruzamos los dedos con esperanza! #fases #desescalada Luchando contra el #Covid_19 #YoMeQuedoEnCasa y al salir #respetamoslasnormas


23.05.2020
#covid19 #covid_19 #pandemia #crisissanitaria #restriccióndemovilidad #confinamiento #fases #desescalada #distanciamientosocial #responsabilidadindividualysocial y #protocolosdeseguridad para conseguir #findelestadodealarma #sinrebrotes
... 'Deseando que la #nuevanormalidad mantenga nuestros sueños, tal y como están alineadas esta nubes, perfectamente alineada con verdadero #acercamientodecorazón'
#paisajedemipueblo #mayo2020 #LaCosmia

Como habéis podido leer, distintas han sido las anotaciones publicadas en el Instagram, que ahora al releerlas, también os estarán haciendo reflexionar, y seguro que os alertaran, de que no podemos bajar la guardia mientras el Covid19 siga entre nosotros. Es más, si no queremos que surjan rebrotes, si no queremos rebrotes graves y si no queremos que siga esta terrible pesadilla entre nosotros, debemos seguir actuando como hemos hecho hasta ahora, con sentido común y responsabilidad social.


Inma Aparici Sancho
(Con todos los derechos reservados)